los baños de ruda a menudo se realizan para purificar el cuerpo y el alma, especialmente después de momentos de estrés intenso o después de haber experimentado situaciones difíciles. Se utiliza con la intención de empezar de nuevo, de limpiar el "aura" o de restablecer la conexión entre el ser humano y lo divino o lo natural.
Los baños de ruda se preparan comúnmente de la siguiente manera:
Se hierve agua con hojas de ruda (frescas o secas).
El agua se deja enfriar a una temperatura tolerable para el cuerpo.
Una vez lista, la persona se sumerge en el baño, o bien se vierte el agua sobre su cuerpo mientras se realizan oraciones o afirmaciones relacionadas con la limpieza y la protección.